11/09/2017
Las fábulas, esos relatos breves y moralizantes protagonizados a menudo por animales, han sido desde la antigüedad una forma efectiva de transmitir enseñanzas y valores. Entre la rica galería de personajes del reino animal que pueblan estas historias, el conejo ocupa un lugar especial, apareciendo con diversas facetas que van desde la vulnerabilidad hasta la más pura astucia. Una de las fábulas más célebres en la literatura española que lo tiene como protagonista es 'Los dos conejos' de Tomás de Iriarte, una historia que nos deja una lección atemporal sobre la importancia de no perder de vista lo verdaderamente crucial.

Pero más allá de esta conocida anécdota, el conejo ha encarnado diferentes arquetipos en el vasto universo de los cuentos populares y las fábulas, mostrando la versatilidad de este animal en la representación de cualidades humanas, a menudo en contraste con otros personajes más grandes o poderosos.

La Famosa Fábula de Los Dos Conejos
La fábula de Tomás de Iriarte, 'Los dos conejos', es un relato conciso pero potente. Narra la historia de un conejo que huye despavorido, perseguido por perros. Al encontrarse con otro conejo que sale de su madriguera, este le pregunta qué ocurre. El conejo fugitivo, sin aliento, explica que dos galgos lo persiguen.
Es en este punto donde surge la peculiaridad de la historia. El segundo conejo, en lugar de unirse a la huida o prestar ayuda, se detiene a corregir a su compañero, asegurando que los perros no son galgos, sino podencos. El primero insiste en que son galgos, el segundo replica que son podencos. Enfrascados en esta absurda y trivial disputa sobre la raza de los perros, ambos conejos son alcanzados por los canes, que, indiferentes al debate, los atrapan.
La esencia de la historia radica precisamente en esa distracción fatal, en ese debate irrelevante que eclipsa la amenaza real e inminente. Es un ejemplo claro de cómo la falta de foco y el enredo en cuestiones secundarias pueden tener consecuencias desastrosas.
¿Cuál es la Moraleja de Los Dos Conejos?
La moraleja de la fábula 'Los dos conejos' de Tomás de Iriarte es explícita y directa. El propio autor la señala al final del relato: "Los que por cuestiones / de poco momento / dejan lo que importa, / llévense este ejemplo".
La enseñanza principal es que no debemos distraernos ni enfrascarnos en discusiones triviales, irrelevantes o sin importancia, especialmente cuando hay un asunto vital o un peligro inminente que requiere toda nuestra atención y acción. La disputa sobre si los perros eran galgos o podencos era completamente secundaria frente al hecho fundamental de que *eran* perros persiguiéndolos y su vida corría peligro. Lo verdaderamente importante era huir.

Esta fábula es una crítica a la pedantería, a la tendencia a perderse en detalles insignificantes y a la incapacidad de priorizar. Nos recuerda que, ante una situación crítica, debemos centrarnos en la solución o la acción necesaria, en lugar de desviarnos en debates estériles que solo nos hacen más vulnerables.
El Autor Detrás de la Lección: Tomás de Iriarte
La fábula de 'Los dos conejos' es la obra más conocida de Tomás de Iriarte (1750-1791), una figura destacada de la Ilustración española. Nacido en el Puerto de la Cruz, Tenerife, Iriarte fue un hombre de vasta cultura: traductor, archivero, dramaturgo, poeta y músico aficionado.
Proveniente de una familia de humanistas, se trasladó joven a Madrid, donde cultivó las lenguas clásicas y modernas y se sumergió en el ambiente literario de la época. Trabajó en la Secretaría de Estado y como Archivero del Consejo de Guerra, lo que da una idea de su laboriosidad.
Aunque cultivó diversos géneros, como la comedia ('Hacer que hacemos'), la sátira ('Los literatos en Cuaresma') o el poema didáctico ('La música'), es por sus 'Fábulas literarias' (1782) por lo que alcanzó mayor renombre. Iriarte tuvo la particularidad de ser uno de los primeros en reivindicar la originalidad de sus fábulas, a diferencia de muchos fabulistas que adaptaban historias clásicas como las de Esopo o Fedro. Esto le llevó a una conocida disputa con su contemporáneo Félix María de Samaniego, quien había publicado sus fábulas un año antes.
Las fábulas de Iriarte se caracterizan por su verso sencillo y claro, su tono satírico y moralizante, y un aire de novedad que las hizo muy populares en su tiempo y que perdura hasta hoy. 'Los dos conejos' es un ejemplo perfecto de su estilo y ha dejado una huella imborrable en la cultura popular española con la expresión "son galgos o podencos".
¿Qué Representan los Conejos en las Fábulas?
La representación de los conejos en el mundo de las fábulas y los cuentos populares es dual y fascinante. Por un lado, como vemos en la fábula de Iriarte, pueden simbolizar:
- Vulnerabilidad: Son presas naturales, animales que dependen de la huida y la madriguera para sobrevivir. Esto los convierte en símbolos de la debilidad física frente a depredadores más fuertes.
- Falta de Previsión o Juicio: En 'Los dos conejos', muestran una pasmosa falta de juicio al dejarse atrapar por una discusión irrelevante en un momento de peligro extremo. Representan la necedad de perder el foco.
- Distracción: Encarnan la facilidad con la que las personas pueden desviarse de los temas o acciones importantes por nimiedades.
Sin embargo, existe otro arquetipo de conejo igualmente, si no más, extendido en el folclore, especialmente en las tradiciones orales de América Latina y el Caribe: el conejo como el astuto y pícaro Tío Conejo.

Este personaje, con profundas raíces que se cree provienen de tradiciones africanas (como el personaje de Brer Rabbit o la araña Anansi, adaptados por los esclavos en América), representa todo lo contrario a la vulnerabilidad pasiva. Tío Conejo es la personificación de la inteligencia sobre la fuerza bruta. Es un ser pequeño y físicamente débil, pero que constantemente logra burlar, engañar y salirse con la suya frente a personajes mucho más poderosos y peligrosos, como Tío Tigre (el jaguar).
En las historias de Tío Conejo, el conejo simboliza:
- Astucia e Ingenio: Su principal arma es su inteligencia y su habilidad para maquinar engaños elaborados.
- Supervivencia: Representa la capacidad de los oprimidos o los débiles para sobrevivir en un mundo hostil dominado por los fuertes, utilizando el intelecto en lugar de la fuerza.
- El Pícaro / Trickster: Encarna al personaje que subvierte el orden establecido, se burla de la autoridad y los poderosos, a menudo por necesidad o simplemente por diversión.
Esta dualidad muestra cómo un mismo animal puede ser utilizado en la literatura popular para representar características opuestas, dependiendo de la lección que se quiera transmitir o del contexto cultural del relato.
Dos Caras del Mismo Animal Literario
Es fascinante observar cómo el conejo pasa de ser un ejemplo de necedad y vulnerabilidad en una fábula europea del siglo XVIII a ser el epítome de la astucia y la supervivencia en el folclore afrocaribeño. Esta diferencia subraya cómo los arquetipos animales en la literatura no son universales y estáticos, sino que se adaptan a las necesidades narrativas y culturales de quienes cuentan las historias.
Mientras que los conejos de Iriarte son una advertencia sobre un defecto humano (la distracción por lo irrelevante), Tío Conejo es una figura de identificación para aquellos en desventaja, una celebración de la inteligencia como herramienta de resistencia y empoderamiento.
Comparativa de Arquetipos de Conejo en Fábulas
| Arquetipo | Ejemplo | Características Principales | Lección/Rol |
|---|---|---|---|
| Vulnerable / Desenfocado | Los dos conejos (Iriarte) | Se distrae fácilmente, discute sin sentido, vulnerable al peligro. | Advertencia sobre perder el foco en temas críticos. |
| Astuto / Pícaro | Tío Conejo (Folclore Caribeño/Latino) | Inteligente, usa el ingenio y el engaño, supera a enemigos más fuertes. | Representa la inteligencia sobre la fuerza, la supervivencia del débil. |
El Género de la Fábula: Breve Contexto
La fábula es un género literario con una larga historia, que se remonta a la antigüedad clásica con figuras como el griego Esopo. Sus características principales son ser un relato breve, a menudo en verso o prosa sencilla, cuyos personajes suelen ser animales (aunque también pueden ser plantas u objetos inanimados) a los que se les atribuyen cualidades humanas (habla, pensamiento, emociones).
El propósito fundamental de la fábula es didáctico y moralizante. Cada historia concluye con una enseñanza explícita, conocida como moraleja, que resume la lección que se desprende del relato. Esta intención pedagógica ha hecho que las fábulas sean un recurso muy utilizado en la educación a lo largo de los siglos.

En España, la tradición fabulística tuvo un importante resurgimiento en el siglo XVIII, en pleno auge de la Ilustración, un periodo que valoraba la razón y la educación. Tomás de Iriarte y Félix María de Samaniego son los máximos exponentes de este renacer de la fábula en la literatura española, creando obras que, partiendo de la tradición, aportaron un aire de novedad y crítica social a través de sus ingeniosos relatos animales.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la moraleja de la fábula Los dos conejos?
La moraleja principal es que no debemos distraernos en discusiones triviales o de poca importancia, especialmente cuando nos enfrentamos a un peligro real o a una situación crítica. Al perder el tiempo debatiendo sobre detalles sin relevancia (como si los perros eran 'galgos' o 'podencos'), se olvida lo verdaderamente importante, que es escapar del peligro.
¿Qué representan los conejos en las fábulas?
La representación de los conejos varía. En algunas fábulas, como 'Los dos conejos' de Iriarte, pueden simbolizar la vulnerabilidad, la falta de previsión o la facilidad con la que las personas se distraen de lo crucial. Sin embargo, en un arquetipo muy extendido, especialmente en el folclore latinoamericano y caribeño con el personaje de Tío Conejo, representan la astucia, la inteligencia, y la capacidad de los débiles para superar a los fuertes mediante el ingenio y el engaño. Son símbolos de supervivencia y de la victoria de la inteligencia sobre la fuerza bruta.
¿Quién escribió la fábula de Los dos conejos?
La famosa fábula 'Los dos conejos' fue escrita por el ilustre fabulista español Tomás de Iriarte (1750-1791), poeta, dramaturgo y músico de la Ilustración. Es una de sus obras más conocidas y ha dado origen incluso a una expresión popular en español ('son galgos o podencos').
Conclusión
Los conejos, en el rico tapiz de las fábulas y los cuentos populares, nos ofrecen lecciones diversas y profundas. Desde la advertencia de Iriarte sobre la necedad de las discusiones triviales frente al peligro real, hasta la inspiradora figura de Tío Conejo que representa la victoria del ingenio sobre la fuerza bruta, estos pequeños animales demuestran la capacidad de la literatura para usar elementos cotidianos y darles un significado universal y perdurable. Las fábulas, con su sencillez aparente, continúan siendo un espejo de la conducta humana y una fuente inagotable de sabiduría.
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