18/05/2016
El mundo del arte a menudo esconde significados profundos detrás de nombres aparentemente sencillos. Tal es el caso de “Conejo con Alas”, un proyecto fotográfico que va más allá de la simple imagen para explorar la fantasía, la libertad y la compleja naturaleza humana. Detrás de esta iniciativa se encuentra Carla Bernal, conocida cariñosamente por sus allegados como “Carly” o, precisamente, “Conejo”. Su obra es un portal a realidades alternativas, pobladas por seres que nacen directamente de su imaginación.

Carla Bernal, originaria de Ciudad Guzmán pero afincada en Puerto Vallarta, Jalisco, encontró en la fotografía mucho más que un pasatiempo. Tras finalizar la preparatoria en 2013, comenzó a experimentar con la cámara. Esta creciente pasión la llevó a formalizar su formación, estudiando Artes Visuales para la Expresión Fotográfica. Lo que empezó con paisajes e ilustración de personajes, principalmente femeninos, pronto evolucionó hacia el retrato, el medio a través del cual canaliza su visión artística única.

Un Universo de Fantasía y Expresión
El proyecto “Conejo con Alas” se define por tener a la fantasía como su columna vertebral. En sus composiciones abundan figuras míticas y sobrenaturales: hadas etéreas, brujas poderosas, princesas de cuentos de hadas, enigmáticos demonios y cualquier otro personaje que su mente pueda concebir. La única regla que rige su proceso creativo es, precisamente, la ausencia de reglas; es decir, soltar completamente la imaginación y permitir que fluya sin restricciones. Este enfoque le permite a Carla y a sus modelos “desconectarse de la realidad” durante la sesión. Ella busca activamente crear escenarios únicos para cada captura, saliendo de lo cotidiano, lo cual describe como una experiencia profundamente terapéutica.
Dentro de este vasto universo de fantasía, Carla confiesa tener una predilección especial por la creación de brujas. Este proceso no es improvisado; requiere una investigación previa meticulosa para definir cada detalle y elemento que compondrá al personaje. Su dedicación es tal que ella misma se encarga de elaborar muchos de los atrezzos necesarios, creando coronas intrincadas, ramos místicos, escobas que parecen sacadas de un aquelarre y, en ocasiones, incluso las vestimentas que dan vida a sus visiones. Esta inmersión total en la construcción del personaje y el escenario subraya su compromiso con la creación de mundos completos dentro de cada fotografía.
El espíritu creativo de Carla la ha inclinado hacia los retratos que desafían la norma, aquellos que son surrealistas y que conllevan siempre un elemento de entelequia, esa perfección o realización plena que se busca alcanzar. Por ello, los retratos simples o sencillos son los que menos disfruta, sintiendo que en ellos “no soy yo con mi trabajo”. Esta declaración revela su necesidad de infundir cada obra con su esencia más profunda y su visión artística distintiva, evitando la superficialidad y buscando siempre la trascendencia en la imagen.
El Profundo Significado Detrás del Nombre
Una de las mayores curiosidades que rodea este proyecto es, sin duda, el nombre que lo identifica: “Conejo con Alas”. La inspiración para este peculiar título proviene de una fuente muy personal: una antigua coneja que Carla tenía como mascota. A partir de la observación del comportamiento de su coneja, Carla tejió una poderosa analogía que resonó profundamente con ella y que acabó dando nombre a su proyecto artístico.
Carla notó cómo los conejos, al sentirse seguros y percibir que no hay amenazas a su alrededor, salen de sus madrigueras, se muestran, exploran. Sin embargo, en cuanto detectan la presencia de alguien o algo desconocido, su instinto inmediato es esconderse, replegarse, impulsados por el miedo. Esta conducta, según Carla, es un espejo del comportamiento humano.
Compartió su reflexión: “Cuando estamos solos podemos ser nosotros mismos, nos sentimos libres y seguros, nadie nos ve y juzga; pero cuando estamos rodeados de personas sentimos miedo, desconfianza o no podemos ser nosotros mismos”. Esta dualidad entre la libertad del ser en la intimidad y la restricción que a menudo sentimos en la esfera pública es el corazón de la analogía del conejo sin alas.
Pero, ¿qué significan las alas añadidas al conejo? Aquí reside la clave de la libertad que el proyecto representa. Al añadir alas al conejo, Carla quiso simbolizar y reflejar la libertad que ella misma ha encontrado como fotógrafa para expresarse sin ningún miedo ni inhibición. Su trabajo se convierte así en ese espacio seguro donde no solo ella, sino también las personas que retrata, pueden ser quienes realmente quieren ser, sin etiquetas ni juicios externos.
“Mi trabajo es un espacio donde cualquier persona puede ser como siempre ha querido, su espacio de libertad sin etiquetas”, afirma. Este es el núcleo del mensaje de “Conejo con Alas”: la fotografía como vehículo para la autoaceptación y la expresión sin barreras, un refugio donde el alma puede desplegar sus propias alas.
Anonimato, Inspiración y Logros
La intriga en torno a “Conejo con Alas” no se limita al nombre. Carla Bernal opta por publicar sus fotografías bajo el anonimato. Su objetivo principal es que el público se enfoque exclusivamente en la obra, en la narrativa visual y en los mundos que crea, en lugar de en la persona detrás de la cámara. Esta decisión refuerza la idea de que el arte habla por sí mismo y permite al espectador proyectar su propia interpretación sin la distracción de la identidad del artista.
Sin embargo, aunque mantiene su identidad personal en segundo plano, Carla revela que se “autorretrata” en sus propias modelos. Esto no significa que pose físicamente, sino que infunde en los personajes que crea y retrata una parte de su esencia, sus emociones y su visión del mundo. Esta fusión entre la artista y la obra añade otra capa de enigma y permite que la imaginación del espectador vuele, intentando descifrar qué parte de Carla reside en cada imagen.
Las fuentes de inspiración de Carla son diversas y profundas, ancladas en las artes plásticas. Menciona pintores como Claude Monet, cuya maestría con la luz y el color es innegable; Salvador Dalí, el máximo exponente del surrealismo, movimiento artístico que evidentemente resuena con su propio estilo; y Remedios Varo, otra figura clave del surrealismo con una obra cargada de misticismo y fantasía, que también buscaba retratar realidades oníricas y simbólicas. Estas influencias se manifiestan en su enfoque para concebir cada proyecto.
Antes de cada sesión, Carla visualiza cuidadosamente el escenario, imaginando si estará envuelto por la atmósfera del mar, la densidad del bosque, o cualquier otro entorno que complemente su visión. Su reto inicial es lograr la combinación perfecta entre el ambiente y el personaje, prestando especial atención a la paleta de colores. Este proceso de conceptualización es tan vívido que lo dibuja o lo guarda en su memoria hasta el día de la sesión, demostrando la meticulosidad con la que aborda cada creación.
Para Carla, el mayor logro de su proyecto no se mide en reconocimientos externos, aunque sin duda son bienvenidos. Su principal satisfacción y logro es poder inspirar a otras personas. Recibe mensajes que le expresan cómo sus fotografías han influido positivamente en la vida de otros, ayudándoles, por ejemplo, a amar sus cuerpos tal como son. Esta capacidad de impactar la autoestima y la autoaceptación de las personas es, para ella, mucho más valiosa que aparecer en una revista o ser invitada a una exposición. Su meta siempre ha sido esa: poder inspirar a alguien más, tal como ella misma fue inspirada por otros artistas y experiencias.
Extiende Tus Alas, Nunca Dejes de Volar
El lema que encapsula la filosofía y el mensaje de su trabajo es contundente y motivador: “Extiende tus alas, nunca dejes de volar”. Esta frase no es solo un eslogan; es una invitación constante a la libertad, a la autoexpresión y a no conformarse. Es el mensaje que Carla busca dejar impregnado en cada uno de sus retratos: la importancia de desplegar nuestras propias alas, de abrazar nuestra individualidad y de no “aterrizar” en las limitaciones que la sociedad o nuestros propios miedos nos imponen.
La fotografía, en este sentido, no ha sido solo una herramienta artística para Carla, sino también un camino de autodescubrimiento y transformación personal. Le ha permitido explorar sus lugares internos más creativos, aprender a quererse y a conocerse a un nivel más profundo. Gracias a su arte, ha logrado convertirse en la chica extrovertida y libre que quizás antes no se atrevía a ser, demostrando el poder sanador y liberador de la expresión artística.
Preguntas Frecuentes Sobre Conejo con Alas
Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre el proyecto:
¿Quién es la creadora de Conejo con Alas?
La creadora es Carla Bernal, una fotógrafa mexicana.¿Cuál es la temática principal del proyecto fotográfico?
La temática principal es la fantasía, explorando personajes sobrenaturales y mundos imaginarios.¿Por qué se llama “Conejo con Alas”?
El nombre se inspira en una analogía sobre el comportamiento de los conejos (esconderse por miedo) y cómo las personas a veces se cohíben. Las “alas” simbolizan la libertad de expresión que Carla encuentra en su arte y que ofrece a quienes retrata.¿Qué tipo de retratos prefiere Carla Bernal?
Prefiere los retratos surrealistas y aquellos que buscan la entelequia, evitando los simples o sencillos.¿Quiénes son algunas de las inspiraciones artísticas de Carla Bernal?
Se inspira en pintores como Monet, Salvador Dalí y Remedios Varo, así como en las artes plásticas en general.¿Cuál es el lema o mensaje principal del proyecto?
El lema es “Extiende tus alas, nunca dejes de volar”, que promueve la libertad y la autoexpresión sin miedo.¿Cuál es el mayor logro para la artista detrás de Conejo con Alas?
Para Carla, su mayor logro es poder inspirar a otras personas a través de sus fotografías, ayudándolas a aceptarse y amarse a sí mismas.
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