24/08/2025
Los conejos son mascotas maravillosas y compañeros encantadores. Sin embargo, como cualquier ser vivo, son susceptibles a diversas enfermedades que pueden afectar seriamente su bienestar y calidad de vida. Una de las infecciones bacterianas más prevalentes y con mayor impacto en la salud de los conejos es la pasteurelosis, causada por la bacteria Pasteurella multocida. Comprender esta enfermedad es fundamental para cualquier propietario o cuidador de conejos, ya que un diagnóstico temprano y un manejo adecuado pueden marcar una gran diferencia en el pronóstico.

La Pasteurella multocida es una bacteria gramnegativa, no móvil y coco-bacilar. Es ampliamente reconocida como un patógeno significativo en diversas especies animales, incluidos los conejos. Existen múltiples serotipos capsulares y somáticos de esta bacteria; en conejos, los aislados más frecuentes suelen pertenecer a los tipos capsulares A o D y a los somáticos 3 o 12, aunque también se encuentran muchas cepas no tipificables. Esta bacteria tiene la capacidad de colonizar a los conejos, a menudo sin causar síntomas aparentes, pero bajo ciertas condiciones, puede desencadenar una amplia gama de manifestaciones clínicas.
¿Qué es la Pasteurelosis en Conejos?
La pasteurelosis no es una única enfermedad con un único síntoma, sino más bien un conjunto de síndromes clínicos causados por la infección con Pasteurella multocida. La bacteria puede alojarse en diferentes partes del cuerpo del conejo, dando lugar a diversas presentaciones. La enfermedad es común en conejos de laboratorio y también en poblaciones de mascotas, pudiendo alcanzar incidencias elevadas, especialmente en ciertas épocas del año o en condiciones de hacinamiento.
Síntomas Comunes y Formas Clínicas
La presentación clínica de la pasteurelosis es muy variada, lo que la convierte en un desafío para el diagnóstico. Un conejo infectado puede mostrar uno o varios de los siguientes síntomas o síndromes:
- Rinitis: Inflamación de la mucosa nasal, a menudo acompañada de sinusitis. Es la manifestación más frecuente, conocida popularmente como "snuffles".
- Neumonía: Infección de los pulmones.
- Otitis media/interna: Infección del oído medio o interno.
- Conjuntivitis: Inflamación de la conjuntiva del ojo.
- Formación de abscesos: Acumulación de pus en diferentes tejidos.
- Infección genital: Afectación del tracto reproductivo.
- Septicemia: Infección generalizada en la sangre.
Profundicemos en algunas de estas formas clínicas:
Rhinitis y Sinusitis ("Snuffles")
Esta es la manifestación más típica. Los conejos afectados presentan secreción nasal que puede variar de serosa (líquida y clara) a mucopurulenta (espesa y de color). Es común observar estornudos y tos. Una señal característica es la presencia de exudado en el pelo de las patas delanteras, debido a que el conejo se limpia la nariz con ellas. La incidencia puede ser muy alta, hasta el 60% en colonias al aire libre, siendo más común en primavera y otoño. Es importante notar que algunos conejos pueden albergar la bacteria en sus fosas nasales sin mostrar ningún síntoma clínico.
Conjuntivitis Asociada
Frecuentemente, la rinitis por Pasteurella viene acompañada de conjuntivitis. Los signos incluyen exudado ocular mucopurulento, quemosis (inflamación de la conjuntiva), enrojecimiento de la conjuntiva, párpados hinchados, epífora (lagrimeo excesivo) y pérdida de pelo alrededor de los ojos.
Neumonía
La neumonía es otra condición común en conejos con pasteurelosis. Puede ser aguda o crónica, y la forma crónica a menudo es asintomática, especialmente en conejos que no tienen grandes demandas respiratorias (como los que viven en jaulas). Los animales afectados pueden mostrar anorexia (pérdida de apetito), depresión, disnea (dificultad para respirar), estertores húmedos (sonidos respiratorios anormales) e incluso muerte súbita. La distribución de la neumonía es primariamente cranioventral (en la parte frontal e inferior de los pulmones).
Otitis Media e Interna
La infección del oído medio (otitis media) a menudo es clínicamente silenciosa. Sin embargo, puede progresar a una infección del oído interno (otitis interna), lo que afecta el equilibrio del conejo. El síntoma más notable de la otitis interna es el torticollis, también conocido como "cabeza ladeada". Los conejos con torticollis a menudo caminan en círculos en la dirección del oído afectado.
Abscesos
La bacteria Pasteurella multocida puede causar la formación de abscesos subcutáneos (debajo de la piel) y viscerales (en órganos internos). Estos abscesos pueden permanecer clínicamente silenciosos durante largos períodos. Los abscesos subcutáneos a menudo se rompen espontáneamente hacia el exterior.
Infecciones Genitales
En conejas, las infecciones agudas del tracto genital pueden manifestarse con secreción vaginal serosa, mucosa o mucopurulenta. Las infecciones crónicas a menudo son asintomáticas o pueden causar disminución de la fertilidad o abortos. Los machos pueden desarrollar orquitis (inflamación testicular) o epididimitis, con testículos agrandados y firmes, lo que también reduce la fertilidad.
Septicemia
La forma más grave de pasteurelosis es la septicemia, una infección generalizada en la sangre. Los conejos que desarrollan septicemia a menudo mueren de forma aguda sin mostrar signos clínicos previos.
Patología y Lesiones
Los hallazgos patológicos varían según la ubicación de la infección, pero la respuesta subyacente del huésped se caracteriza por una inflamación supurativa (con formación de pus), ya sea aguda o crónica, con una infiltración significativa de neutrófilos.
En la rinitis y sinusitis, hay un exudado nasal mucopurulento e infiltración extensa de neutrófilos. Los pasajes nasales están edematosos, inflamados y congestionados, pudiendo haber ulceraciones mucosas y atrofia de los huesos turbinados. En la conjuntivitis purulenta, se observa pus en el ojo.

En la neumonía, los pulmones pueden presentar consolidación, atelectasia (colapso) y formación de abscesos. Hay un exudado purulento a fibrinopurulento, con posibles áreas de hemorragia y necrosis. Algunas cepas toxigénicas pueden causar pleuritis (inflamación de la pleura) y pericarditis (inflamación del pericardio) prominentes, a menudo asociadas con necrosis hepática aguda y atrofia linfoide esplénica.
La otitis media se caracteriza por un exudado supurativo con proliferación de células caliciformes e infiltración de linfocitos y células plasmáticas.
En conejas con infecciones genitales, el útero puede estar agrandado y dilatado, con un exudado que cambia de acuoso a cremoso y contiene numerosos neutrófilos. Puede haber ulceración endometrial focal. En machos, los testículos pueden contener abscesos.
Los abscesos sistémicos y viscerales tienen un centro necrótico, un infiltrado de neutrófilos polimorfonucleares y una cápsula fibrosa.
La septicemia a menudo se manifiesta con congestión y petequias (pequeñas hemorragias puntiformes) en múltiples órganos.
Transmisión
Los conejos se colonizan con Pasteurella multocida a menudo temprano en la vida, por vía oral o respiratoria. El contacto directo es la forma de transmisión más efectiva, pero la transmisión por aerosol también puede ocurrir. La transmisión venérea es posible, pero menos común. Los conejos jóvenes suelen infectarse alrededor del momento del destete, lo que probablemente coincide con la disminución de los anticuerpos maternos. La faringe podría ser el primer sitio de colonización, con posterior diseminación a las fosas nasales y otros órganos. Las tasas de infección pueden ser muy altas, reportándose hasta un 90% en algunas poblaciones, aunque la tasa de infección en colonias tiende a disminuir con la edad.
Factores Predisponentes
Aunque un conejo puede estar infectado, el desarrollo de los síntomas clínicos a menudo está asociado con factores estresantes o condiciones que comprometen el sistema inmunológico. Los cambios de temperatura, la manipulación experimental, el embarazo y las enfermedades concurrentes se asocian frecuentemente con la aparición de signos clínicos de pasteurelosis.
Diagnóstico
El diagnóstico definitivo de la pasteurelosis se realiza mediante el cultivo de la bacteria a partir de muestras obtenidas de los sitios afectados (nariz, ojos, abscesos, órganos). Además del cultivo, se han descrito varias pruebas serológicas para detectar la presencia de anticuerpos contra Pasteurella multocida, como ELISA (Ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas), hemaglutinación indirecta y la prueba de precipitación en gel. Estas pruebas serológicas pueden ser útiles para identificar animales expuestos o infectados, aunque el cultivo confirma la presencia activa de la bacteria.
Tratamiento
El tratamiento de la pasteurelosis generalmente implica el uso de antibióticos. Sin embargo, es importante entender que el tratamiento antibiótico a menudo controla los síntomas clínicos, pero rara vez elimina por completo la bacteria de los tejidos del conejo, lo que significa que los conejos tratados pueden seguir siendo portadores y la enfermedad puede reaparecer. Idealmente, el tratamiento debe basarse en pruebas de cultivo y sensibilidad para determinar qué antibióticos son más efectivos contra la cepa específica aislada.
Se han utilizado varios antibióticos con diferente éxito:
- Penicilina G procaína (40,000 U/kg IM SID) es muy efectiva contra Pasteurella multocida, pero debe usarse con precaución en conejos debido al riesgo de inducir enterotoxemia clostridial, que puede ser fatal.
- Enrofloxacina (5 mg/kg de peso corporal en el agua de bebida o 5 mg/kg IM cada 12 horas durante 14 días) ha demostrado ser efectiva en el tratamiento. Algunos conejos pueden incluso volverse negativos al cultivo al finalizar el tratamiento, aunque esto no garantiza la erradicación completa.
- Tilmicosina (25 mg/kg SC) también ha sido un tratamiento efectivo en conejos.
Es crucial seguir las indicaciones de un veterinario experimentado en conejos al administrar cualquier tratamiento antibiótico.
Prevención y Control
La prevención es la estrategia más efectiva para controlar la pasteurelosis, especialmente en entornos donde se mantiene un gran número de conejos, como instalaciones de investigación o criaderos. En instalaciones de investigación, la forma más sencilla de control es mediante el uso de conejos libres de Pasteurella adquiridos de proveedores comerciales. Estos animales deben mantenerse aislados de animales potencialmente infectados. Se deben establecer procedimientos de manejo y para el personal para prevenir la introducción de la bacteria en una colonia libre de Pasteurella. Esto incluye el cambio frecuente de batas de laboratorio y la restricción de la entrada a las salas de conejos libres de Pasteurella si se ha tenido contacto previo con otros grupos de animales ese día. Medidas más rigurosas, como el uso de jaulas con flujo laminar (salida) y procedimientos más estrictos para el personal (mascarilla, guantes, batas), pueden ser necesarias para un mayor grado de contención.
El desarrollo de colonias de conejos libres de Pasteurella también se ha logrado mediante cultivo y eliminación de animales portadores. Una vez que se han seleccionado animales microbiológicamente negativos para formar una colonia, ese grupo debe mantenerse aislado de otros animales.

Otro método descrito para obtener conejos libres de Pasteurella es tratar a las conejas preñadas con enrofloxacina hasta después del parto. Aunque la bacteria aún podía cultivarse de las madres, todas las crías de las conejas tratadas con enrofloxacina estaban libres de Pasteurella multocida.
Actualmente, no existe una vacuna comercialmente disponible que sea completamente efectiva contra Pasteurella multocida en conejos, aunque se han investigado varios extractos bacterianos para estimular una respuesta inmune. La protección, cuando se logra, a menudo es específica contra la cepa homóloga utilizada en la vacuna.
Implicaciones en la Investigación
En el ámbito de la investigación, la pasteurelosis puede ser una complicación significativa. Una complicación común es la infección de los sitios de inyección en conejos inmunizados para la producción de antisueros policlonales. La muerte súbita por septicemia por Pasteurella también puede ocurrir. Estudios han demostrado que conejos infectados con Pasteurella multocida presentan un aumento de células endoteliales aórticas positivas para VCAM-1 (una molécula de adhesión celular) en comparación con conejos control no infectados, lo que indica una respuesta inflamatoria sistémica.
Preguntas Frecuentes sobre la Pasteurelosis en Conejos
¿La pasteurelosis es curable?
El tratamiento antibiótico puede controlar los síntomas clínicos y, en algunos casos, eliminar la bacteria de los sitios de cultivo, pero rara vez erradica completamente la infección. Muchos conejos se convierten en portadores crónicos, lo que significa que la enfermedad puede reaparecer, especialmente bajo estrés.
¿Cómo se diagnostica la pasteurelosis?
El diagnóstico definitivo se basa en el cultivo de la bacteria Pasteurella multocida a partir de muestras clínicas (nasales, oculares, de abscesos). Las pruebas serológicas también pueden indicar exposición a la bacteria.
¿Es contagiosa la pasteurelosis entre conejos?
Sí, es altamente contagiosa, principalmente a través del contacto directo y por aerosoles. Los conejos portadores asintomáticos son una fuente importante de infección.
¿Cuáles son los signos más comunes de la pastelelosis?
Los signos más comunes son la rinitis ("snuffles") con secreción nasal y estornudos, y la conjuntivitis. Otras formas incluyen neumonía, abscesos y torticollis si afecta el oído interno.
¿Pueden los conejos tener pasteurelosis sin mostrar síntomas?
Sí, es muy común que los conejos sean portadores de Pasteurella multocida en sus vías respiratorias sin mostrar ningún signo clínico aparente. Estos portadores pueden transmitir la enfermedad a otros conejos.
¿Existe una vacuna efectiva?
Actualmente, no hay una vacuna comercial disponible que ofrezca una protección completa y confiable contra todas las cepas de Pasteurella multocida en conejos.
¿Qué debo hacer si sospecho que mi conejo tiene pasteurelosis?
Debe consultar inmediatamente a un veterinario con experiencia en conejos. El veterinario podrá realizar las pruebas de diagnóstico necesarias y recomendar el tratamiento más adecuado, teniendo en cuenta la gravedad de la enfermedad y los riesgos asociados con ciertos antibióticos en conejos.
Conclusión
La pasteurelosis es una enfermedad compleja y extendida en las poblaciones de conejos. Dada la variabilidad de sus síntomas y la dificultad para erradicar completamente la bacteria, la prevención mediante la adquisición de animales sanos y el mantenimiento de un ambiente limpio y libre de estrés son las mejores estrategias para proteger a nuestros conejos. Si bien el tratamiento puede aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida, la posibilidad de portadores crónicos subraya la importancia de un manejo sanitario riguroso.
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