¿Cómo se juega el juego del conejo?

La Casa de los Conejos: Memoria e Infancia

17/10/2013

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La historia de una casa puede ser el reflejo de un país, especialmente cuando esa casa fue testigo y víctima de los momentos más oscuros. La vivienda ubicada en la calle 30 de La Plata, Argentina, conocida hoy como la Casa Mariani Teruggi y convertida en Sitio de Memoria, es uno de esos lugares. Su fachada aparentemente tranquila escondía una verdad vital y peligrosa durante los años del último golpe cívico-militar argentino: era un centro de operaciones y una imprenta clandestina de la organización Montoneros.

Pero más allá de su rol político y de resistencia, esta casa es recordada por las historias de dos niñas que, en distintos momentos, habitaron sus paredes, respiraron su aire cargado de secretos y experimentaron, a su corta edad, el impacto del terrorismo de Estado. Sus vidas, marcadas por la clandestinidad y la violencia, representan la infancia robada y la memoria persistente de una época que no debe ser olvidada.

¿Cuál es la letra de la canción infantil
“Arroz con leche me quiero casar con una señorita de San Nicolás, que sepa coser, que sepa bordar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar. Yo soy la viudita del barrio del rey, me quiero casar y no sé con quién. Con esta sí, con esta no, con esta señorita me caso yo”, indica la letra original de un autor anónimo.
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El Secreto Detrás de las Jaulas de Conejos

Para pasar desapercibida ante los ojos vigilantes de la dictadura, la casa de la calle 30 al 1134 utilizaba una fachada ingeniosa. Oficialmente, era el hogar de Daniel Mariani, licenciado en Economía, según rezaba una placa en la entrada, una aparente anomalía en la clandestinidad en la que vivía junto a su compañera, Diana Teruggi. Pero el verdadero secreto se escondía en el patio: unas jaulas de conejos.

La cría de conejos raza no era un pasatiempo; era la excusa perfecta para justificar el movimiento en la casa y en particular, para ocultar la imprenta de 'Evita Montonera'. Los conejos daban una apariencia de normalidad, de una actividad doméstica inofensiva. Incluso, para redondear la fachada, se empezó a preparar conserva de conejo en escabeche, siguiendo una receta de María Isabel 'Chicha' Chorobik de Mariani, la madre de Daniel y abuela de una de las niñas de la casa.

Este 'embute', como se conocía a estos ingeniosos escondites o fachadas, permitía que la imprenta funcionara, produciendo material de difusión para la organización. La casa se convirtió así en un punto estratégico, vital para la resistencia, pero también extremadamente vulnerable. La presencia de los conejos, ajenos al drama humano que se desarrollaba a su alrededor, se volvió un símbolo paradójico de la vida que intentaba florecer bajo la constante amenaza de la muerte.

Laura Alcoba: La Primera Niña de la Casa

Antes de que la tragedia se cerniera de forma definitiva sobre la casa, otra niña la habitó. Laura Alcoba llegó con su madre buscando refugio cuando la represión ya arreciaba con fuerza. Con apenas ocho años, Laura se encontró inmersa en un mundo de adultos, de secretos y de un peligro latente que no terminaba de comprender del todo. Su infancia en la casa de la calle 30 fue atípica y dolorosa.

Para protegerla, Laura no iba a la escuela. No salía a jugar con otros niños. Sus juegos se limitaban al interior de la casa, a menudo compartidos con los militantes que llegaban con los ojos vendados para no conocer la ubicación real y evitar así delaciones bajo tortura. Aprendió a vivir con nombres falsos, a no preguntar, a guardar silencio. La simple pregunta de una vecina sobre su apellido podía desatar el pánico. En ese ambiente de constante tensión, la presencia y dulzura de Diana Teruggi, la madre de Clara Anahí, se convirtieron en un pilar de contención para la pequeña.

Laura y su madre dejaron la casa antes del brutal ataque de 1976, partiendo al exilio. La experiencia quedó grabada a fuego en su memoria. Años después, ya en Francia, escribió el libro 'La casa de los conejos', donde narra su vivencia desde la perspectiva de esa niña. Este libro se convirtió en un testimonio fundamental y fue la inspiración para la película homónima de Valeria Selinger. La película, como el libro, pone el foco en esa infancia bajo el signo del terrorismo de Estado, mostrando cómo los niños también fueron víctimas directas de la represión, obligados a renunciar a la normalidad, a la identidad, a la libertad de simplemente ser niños.

Clara Anahí Mariani Teruggi: El Símbolo de la Búsqueda

Si Laura Alcoba representa la infancia que debió adaptarse y huir, Clara Anahí Mariani Teruggi encarna la infancia directamente arrebatada. Nacida el 12 de agosto de 1976, Clara Anahí era la única hija de Daniel Mariani y Diana Teruggi. Su nacimiento coincidió con el recrudecimiento de la represión tras el golpe de marzo de 1976.

La vida de Clara Anahí en la casa fue extremadamente breve. Apenas tres meses después de su nacimiento, el 24 de noviembre de 1976, la casa fue violentamente atacada por fuerzas militares y policiales. Fue un operativo desmedido, con un despliegue de violencia inusitada que incluyó bombardeos y un intenso tiroteo. En medio de la masacre, donde murieron Diana Teruggi y cuatro compañeros militantes, la beba Clara Anahí fue secuestrada con vida.

Su imagen, la de una beba rolliza sentada en una sillita blanca, extendiendo una mano, se convirtió en el símbolo de la búsqueda incansable de su abuela paterna, María Isabel 'Chicha' Chorobik de Mariani. 'Chicha' fue una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, la organización dedicada a localizar y restituir la identidad a los niños secuestrados durante la dictadura. Aunque su propio hijo Daniel fue asesinado en 1977, 'Chicha' dedicó el resto de su vida a encontrar a su nieta. Incluso después de separarse de Abuelas, fundó la Asociación Clara Anahí en 1996 para continuar su búsqueda personal, un testimonio de amor y resistencia hasta su muerte en 2018.

El Ataque a la Casa de la Calle 30

El 24 de noviembre de 1976 fue un día fatal para la casa de la calle 30. Daniel Mariani se había ausentado por la tarde, dejando a Diana y a cuatro compañeros en la vivienda. Mientras Diana preparaba milanesas, un numeroso contingente de militares y policías rodeó la casa y desató una furia inusitada. El objetivo era claro: aniquilar el centro de resistencia y la imprenta clandestina.

El ataque no fue un simple allanamiento. Fue un asalto militar en toda regla, con armas de guerra, que incluyó el uso de bombas y un tiroteo prolongado que duró horas. La casa quedó marcada por los impactos de bala y las explosiones. Dentro, Diana Teruggi y los militantes Daniel Mendiburu Elicabe, Juan Carlos Peiris, Alberto Oscar Bossio y Roberto César Porfidio resistieron hasta la muerte. La única sobreviviente del brutal operativo fue la pequeña Clara Anahí, quien fue encontrada con vida entre los escombros y el horror, para luego ser robada por los represores.

Este hecho no solo significó la pérdida de vidas valiosas, sino también el inicio de la historia de uno de los casos más emblemáticos de niños secuestrados y apropiados durante la dictadura, el de Clara Anahí. La casa misma, hoy preservada como Sitio de Memoria, es un mudo testigo de la violencia del Estado y de la determinación de aquellos que resistieron.

La Búsqueda Incansable y el Legado

La historia de la Casa de los Conejos no termina con el ataque de 1976. Continúa en la búsqueda de Clara Anahí Mariani Teruggi y en el esfuerzo por preservar la memoria de lo ocurrido. La incansable lucha de 'Chicha' Mariani, que se convirtió en un símbolo mundial de las abuelas que buscan a sus nietos, mantuvo viva la esperanza durante décadas. Su muerte en 2018 no detuvo la búsqueda; la Asociación Clara Anahí y otras organizaciones de derechos humanos continúan el legado, impulsando la identificación de posibles nietos apropiados.

La casa de la calle 30, restaurada y convertida en Sitio de Memoria, cumple un papel fundamental en este legado. Permite a las nuevas generaciones y a los visitantes comprender la magnitud del terrorismo de Estado, el coraje de quienes resistieron y el profundo dolor causado por la apropiación de niños. Es un espacio para la reflexión, para la educación y para reafirmar el compromiso con la verdad, la justicia y la memoria.

La historia de las dos niñas, Laura y Clara Anahí, aunque diferentes, se entrelaza en la memoria de esta casa. Laura, la sobreviviente que contó su historia para el mundo a través de su libro y la película, y Clara Anahí, la niña que sigue siendo buscada, cuyo rostro de beba representa a todos los niños apropiados que aún no conocen su verdadera identidad. Ambas son parte de la historia de la Casa de los Conejos, un lugar que nos recuerda que la defensa de la vida, la identidad y los derechos humanos es una lucha constante.

Preguntas Frecuentes sobre la Casa de los Conejos

  • ¿Cómo se llama la nena de la Casa de los Conejos?
    La historia de la casa está asociada principalmente a dos niñas: Laura Alcoba, quien vivió allí con su madre antes del ataque y escribió un libro sobre su experiencia, y Clara Anahí Mariani Teruggi, quien nació en la casa y fue secuestrada durante el violento operativo militar de 1976. El libro y la película se centran en la mirada de Laura, mientras que la búsqueda de Clara Anahí por parte de su abuela, 'Chicha' Mariani, es un emblema de la lucha por los niños apropiados.
  • ¿Por qué se llamaba la 'Casa de los Conejos'?
    El nombre popular proviene de la fachada que utilizaban los militantes que vivían allí para ocultar la imprenta clandestina de 'Evita Montonera'. Criaban conejos en jaulas en el patio para dar una apariencia de normalidad y justificar el movimiento en la casa, sirviendo como un 'embute' o escondite.
  • ¿Qué pasó en la Casa de los Conejos el 24 de noviembre de 1976?
    La casa sufrió un brutal ataque por parte de fuerzas militares y policiales de la dictadura. Fue bombardeada y tiroteada intensamente. En el operativo murieron Diana Teruggi (madre de Clara Anahí) y cuatro compañeros suyos. La única sobreviviente fue la beba Clara Anahí, quien fue secuestrada.
  • ¿Quién era 'Chicha' Mariani?
    María Isabel 'Chicha' Chorobik de Mariani fue la abuela paterna de Clara Anahí. Fue una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo y dedicó su vida a buscar a su nieta, convirtiéndose en un símbolo de la lucha por la identidad de los niños apropiados durante la dictadura argentina.
  • ¿Se encontró a Clara Anahí Mariani Teruggi?
    Hasta la fecha, Clara Anahí continúa desaparecida. La búsqueda de su identidad y paradero sigue activa a través de la Asociación Clara Anahí y otras organizaciones de derechos humanos.
  • ¿Qué es hoy la Casa de la calle 30?
    La casa en la calle 30 al 1134 de La Plata ha sido preservada y convertida en el Sitio de Memoria Casa Mariani Teruggi. Es un espacio dedicado a recordar los hechos ocurridos allí, honrar a las víctimas y mantener viva la memoria del terrorismo de Estado en Argentina.
  • ¿De qué trata la película 'La casa de los conejos'?
    La película, dirigida por Valeria Selinger, está inspirada en el libro homónimo de Laura Alcoba. Narra la historia de la casa desde la perspectiva de una niña que vive allí en la clandestinidad, lidiando con los secretos y el peligro inminente, antes del ataque final.

La historia de la Casa de los Conejos y las niñas que la habitaron es un fragmento doloroso pero esencial de la historia argentina reciente. Nos recuerda la importancia de la memoria, la verdad y la justicia, y la persistencia en la búsqueda de aquellos que fueron víctimas del plan sistemático de apropiación de niños durante la dictadura.

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