11/08/2010
Coger a un conejo puede ser un desafío para muchos propietarios. Contrario a la creencia popular, a los conejos no siempre les encanta ser manipulados y pueden retorcerse, patear e incluso morder cuando intentas levantarlos. Este comportamiento es completamente normal y tiene sus raíces en su instinto natural como animales de presa. Entender por qué reaccionan así es el primer paso para aprender a manejarlos correctamente y evitar esas patadas que a veces pueden asustarnos o, peor aún, causar daño a nuestro pequeño amigo o a nosotros mismos. En este artículo, exploraremos las razones detrás de su renuencia a ser cogidos, cómo NO debes hacerlo nunca, las técnicas correctas para levantarlos y transportarlos, y cómo abordar situaciones con conejos nerviosos o agresivos. La clave está en la paciencia, la comprensión y construir una relación de confianza.
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- ¿Por qué tu conejo patea al ser cogido? La perspectiva del conejo
- La técnica correcta para levantar a tu conejo
- Cómo transportar a tu conejo de forma segura
- Manejo de conejos nerviosos al ser cogidos
- El uso del transportín: una alternativa segura
- Manejo de conejos agresivos al ser cogidos
- Bajando a tu conejo de forma segura
- Preguntas Frecuentes sobre el Manejo de Conejos
¿Por qué tu conejo patea al ser cogido? La perspectiva del conejo
Para un conejo, ser levantado no es una experiencia natural ni agradable. No tienen alas y no están diseñados para "volar" por el aire a grandes (para un conejo) alturas. Los conejos son animales de presa, y desde su punto de vista, unas manos que se acercan para levantarlos pueden parecerse mucho a ser capturados por un halcón, un zorro u otro depredador. Su reacción instintiva ante ser cogidos es el miedo. Les toma tiempo y mucha paciencia de tu parte que se den cuenta de que ser levantados por ti no les causará daño, sino que es parte de la interacción y el cuidado que les brindas.

Es vital recordar que esta respuesta de miedo es innata. No es que tu conejo sea 'malo' o 'rebelde'. Simplemente está reaccionando de acuerdo a millones de años de evolución que le han enseñado a temer ser levantado del suelo. Tu objetivo es reprogramar esa respuesta a través de experiencias positivas y manejo adecuado.
Lo que NUNCA debes hacer al coger a tu conejo
Hay ciertas formas de coger a un conejo que son peligrosas y pueden causarle daño grave. Estas son prácticas que debes evitar a toda costa:
- Nunca lo cojas por las orejas: Las orejas de los conejos son extremadamente sensibles y delicadas, llenas de nervios y vasos sanguíneos. Levantarlos por las orejas es muy doloroso y puede causar daños permanentes en el cartílago, hematomas, o incluso fracturas en la base del cráneo.
- Nunca lo cojas por las patas: Levantar a un conejo tirando de sus patas puede dislocar o fracturar huesos fácilmente. Sus patas traseras tienen una fuerza considerable y pueden patear con gran potencia, lo que aumenta el riesgo de lesiones si no están bien apoyadas.
- Nunca lo cojas por el pellejo del cuello (scruff): Aunque a veces se usa en situaciones de emergencia por veterinarios experimentados, no es una técnica de manejo rutinario y puede ser doloroso e incómodo para el conejo si no se hace correctamente o si se levanta todo el peso del animal de esta manera. No proporciona el soporte adecuado para el cuerpo.
Si no puedes transportar a tu conejo de forma segura en tus brazos sin que intente saltar, es mucho más seguro y menos estresante para él utilizar un transportín adecuado, como se describe más adelante.
La técnica correcta para levantar a tu conejo
Cuando levantes a tu conejo, debes usar siempre dos manos para proporcionarle un soporte completo y seguro. La clave es distribuir su peso y hacer que se sienta apoyado y contenido.
- Soporte en el pecho: Coloca una mano debajo de su pecho, entre sus patas delanteras. Si tu conejo es pequeño, puedes posicionar tu pulgar sobre su hombro para un agarre más firme y seguro.
- Soporte en la parte trasera: Con la otra mano, apoya completamente su parte trasera y sus patas traseras. Es fundamental que sus patas traseras estén bien soportadas, ya que son las que usan para patear.
- Posición del cuerpo: Una vez que lo tienes sujeto con ambas manos, levántalo suavemente. Es útil sostener al conejo con la cabeza ligeramente más alta que la parte trasera y con la parte trasera ligeramente metida hacia tu cuerpo. Esta posición ayuda a evitar que el conejo patee hacia atrás o intente dar un giro hacia adelante (una especie de voltereta).
Esta posición inicial es adecuada para mover al conejo distancias cortas, como de su jaula al suelo o a un transportín. Para distancias más largas, el siguiente paso es acercarlo a tu cuerpo para un agarre más seguro y para que se sienta más contenido.
Cómo transportar a tu conejo de forma segura
Para transportar a tu conejo, debes mantenerlo pegado a tu cuerpo o usar un transportín. Hay varias formas de sostener a tu conejo pegado a ti; debes usar la que sea más cómoda para tu conejo y en la que tú te sientas más seguro sosteniéndolo. La seguridad y la sensación de contención son primordiales para evitar que patee o salte.
Posiciones para cargar a tu conejo:
- Posición frontal (ideal para conejos pequeños): Sostén al conejo de cara a ti, con sus cuatro patas apoyadas contra tu pecho. Coloca una mano apoyando su parte trasera y manteniéndola pegada a tu cuerpo para evitar que patee hacia afuera. Coloca la otra mano cruzada sobre los hombros del conejo. Si pones tu pulgar delante de una de sus patas delanteras, ayuda a prevenir intentos de escape por encima de tu hombro.
- Posición de abrazo (más segura para conejos más grandes o nerviosos): Sostén a tu conejo de lado, pegado a tu cuerpo. Sus patas deben descansar a la altura de tu cadera, mirando hacia tu hombro (por ejemplo, si lo pegas a tu lado izquierdo, su cabeza mira a tu hombro derecho). Envuelve tu brazo izquierdo (el que está pegado a su cuerpo) sobre su cuerpo y apoya su pecho con tu mano, con el pulgar sobre los hombros y los dedos debajo. Usa tu otra mano (la derecha en este ejemplo) para apoyar su parte trasera, presionando firmemente sus patas contra ti para que no pueda levantarlas y patear. Esta posición le da una gran sensación de seguridad y limita su movimiento. Puede ser útil practicar primero con un peluche o un conejo tranquilo para asegurarte de que tienes la posición correcta.
Independientemente de la posición que elijas, muévete con calma y habla con tu conejo en un tono suave y tranquilizador. Esto ayuda a reducir su estrés.
Manejo de conejos nerviosos al ser cogidos
Muchos conejos se muestran nerviosos al ser cogidos. Pueden haber tenido malas experiencias en el pasado y ahora asocian el ser levantados con algo desagradable, o simplemente no están acostumbrados a ser manipulados. Con tiempo y paciencia, puedes animarlos a sentirse más cómodos con la experiencia.
Si necesitas transportar a tu conejo mientras trabajas en aumentar su confianza, utiliza la técnica del transportín mencionada más adelante en este artículo. Forzar la manipulación solo empeorará su miedo.
Proceso para construir confianza:
- Acostumbramiento inicial: Siéntate cerca de él en su espacio. Acarícialo suavemente, háblale en voz baja y ofrécele golosinas sabrosas. Haz que tu presencia sea una asociación positiva.
- Mini-levantamientos (Patas delanteras): Una vez que tu conejo esté cómodo contigo cerca y aceptando caricias, intenta levantarlo suavemente (mano bajo el pecho) solo lo suficiente para que sus patas delanteras se separen del suelo uno o dos centímetros. Inmediatamente bájalo de nuevo y ofrécele muchas alabanzas y golosinas. Una distracción, como un montón grande de hojas verdes, puede ayudar a que tu conejo se acostumbre a esto. Repite esto varias veces al día durante varios días.
- Introducción del soporte trasero: Una vez que tu conejo esté cómodo con el paso anterior, introduce la segunda mano (soporte trasero) cuando levantes las patas delanteras. Para empezar, simplemente colócala bajo su parte trasera, pero sigue levantando solo el pecho.
- Levantamiento parcial: Gradualmente, puedes empezar a levantar también la parte trasera para que sus patas traseras casi se separen del suelo. De nuevo, repite esto hasta que tu conejo no se muestre molesto. Este proceso puede llevar varias semanas, con solo unas pocas repeticiones al día.
- Levantamiento completo y movimiento corto: Progresa a levantar al conejo uno o dos centímetros del suelo con ambas manos y luego bájalo de nuevo. Una vez que esté cómodo con esto, empieza a introducir más movimiento. Revisa la sección sobre cómo levantar y cargar para asegurarte de que tienes el agarre correcto. Puedes sentarte junto a tu conejo y levantarlo sobre tu regazo, o moverlo unos pocos pasos por el suelo.
- Aumento gradual de la duración y distancia: A partir de ahí, puedes progresar a levantamientos ligeramente más largos y a moverte distancias cortas. Simplemente sigue aumentando gradualmente a medida que tu conejo se acostumbra a la nueva experiencia.
Cada conejo es un individuo, y algunos tardarán más que otros en sentirse cómodos. La clave es la paciencia y no forzarlo nunca.
El uso del transportín: una alternativa segura
Si tu conejo es muy nervioso, agresivo, se retuerce mucho o simplemente no te sientes seguro al cargarlo, la mejor opción y la más segura para ambos es usar un transportín para moverlo. Una caja de transporte de plástico para gatos suele ser la mejor opción, ya que son robustas y fáciles de limpiar. Vienen con puertas de apertura superior o lateral.
- Puerta lateral: Permite que tu conejo entre y salga caminando por sí mismo, lo que puede ser menos estresante.
- Puerta superior: Puede que tengas que levantar a tu conejo para meterlo o sacarlo, pero algunos conejos aprenden a saltar dentro por sí solos.
Independientemente del tipo, es fundamental poner una toalla, una manta o una cama veterinaria en el fondo para evitar que el conejo resbale, lo que puede ser muy estresante y peligroso para él.
Acostumbrando a tu conejo al transportín:
Introduce el transportín a tu conejo antes de que necesites usarlo para un viaje. Colócalo en un lugar donde pueda explorarlo y acostumbrarse a su presencia. Haz que tenga asociaciones positivas poniendo comida, golosinas y juguetes dentro. Si tu transportín tiene una puerta lateral, deberías poder animar fácilmente a tu conejo a entrar y luego cerrar la puerta. Si tiene una puerta superior, puede que necesites levantarlo para meterlo, pero con el tiempo, y si lo haces atractivo, muchos conejos aprenderán a entrar voluntariamente.
El transportín se convierte en un espacio seguro y conocido, lo que reduce significativamente el estrés de ser movido o transportado.
Manejo de conejos agresivos al ser cogidos
Algunos conejos pueden mostrar agresión (gruñidos, mordiscos, lanzarse) cuando intentas cogerlos. Hay dos razones principales para este comportamiento:
- Comportamiento territorial: Tu conejo puede ser territorial con su hogar y ver tus manos como invasoras. Esto es muy común, especialmente en hembras no esterilizadas. Pueden guardar ferozmente su jaula, comedero o incluso su espacio de juego. Generalmente, una vez en un entorno neutral lejos de su territorio, como al llevarlos a jugar a otra habitación, la agresión desaparece o mejora mucho. La solución principal para este problema es la esterilización o castración, que ayuda en la mayoría de los casos, aunque puede haber un retraso de varias semanas después de la cirugía, mientras las hormonas se reducen, para que se vean las mejoras. Mientras tanto, puedes evitar el problema no metiendo las manos en la jaula para cogerlo; usa un transportín en su lugar.
- Agresión relacionada con el miedo: Si la agresión se debe al miedo a ser manipulado, debes trabajar primero en ganarte su confianza antes de intentar cogerlo.
Ganando la confianza de un conejo miedoso o agresivo por miedo:
- Hazte parte de su entorno: Deja una camiseta vieja tuya que hayas usado en su espacio para que se acostumbre a tu olor.
- Presencia pasiva: Pasa tiempo sentado en el espacio de tu conejo, ignorándolo y sin hacer movimientos bruscos. Eventualmente, aprenderá que no eres una amenaza cuando se acerque.
- Alimentación manual: Ofrécele su comida favorita o golosinas directamente de tu mano. Esto crea una asociación positiva con tu presencia y tus manos.
- Caricias suaves: Una vez que empiece a acercarse a ti y a comer de tu mano, empieza a acariciarlo suavemente mientras come.
Solo cuando esté cómodo con tu presencia, acepte caricias y no muestre miedo ni agresión, podrás pasar a intentar levantarlo gradualmente, siguiendo los pasos descritos para conejos nerviosos.
Bajando a tu conejo de forma segura
Cuando vuelvas a poner a tu conejo en su casa o en el suelo, debes tener mucho cuidado para no dejar que salte de tus brazos. Muchos conejos intentarán saltar tan pronto como vean su destino.
- Sostén al conejo firmemente con el agarre adecuado hasta que sus patas toquen el suelo o la superficie donde lo vas a dejar.
- Una vez que sus patas estén firmemente apoyadas, suelta suavemente tu agarre. Ten cuidado al soltarlo, ya que algunos conejos pueden patear hacia atrás justo en el momento de ser liberados.
- Asegúrate de que está estable antes de retirarte por completo.
Preguntas Frecuentes sobre el Manejo de Conejos
¿Es normal que mi conejo me muerda al intentar cogerlo?
Sí, puede ser una reacción de miedo o territorial. Es su forma de decirte que se siente amenazado o incómodo. No es algo personal, sino una respuesta instintiva. Sigue los consejos del artículo para abordar la causa subyuncial (miedo, territorialidad).
¿Cuánto tiempo tarda un conejo nervioso en acostumbrarse a ser cogido?
Varía mucho según el individuo, su historia y tu paciencia. Puede llevar desde unas pocas semanas hasta varios meses. Sé constante, ve a su ritmo y celebra los pequeños avances.
Mi conejo patea muy fuerte, ¿puede hacerse daño?
Sí, un conejo que patea con fuerza mientras está en el aire o no está bien apoyado puede dislocarse o fracturarse la columna vertebral o las patas. Por eso es crucial el soporte adecuado de la parte trasera y evitar que salte de tus brazos.
¿Debo renunciar a coger a mi conejo si es muy miedoso?
No necesariamente. Puedes trabajar en construir confianza para que tolere ser cogido cuando sea necesario (para cuidados, veterinario), pero no tienes que convertirlo en un animal que disfrute de ser cargado constantemente. Muchos conejos prefieren interactuar a nivel del suelo. El transportín es una excelente herramienta si el contacto directo le genera mucho estrés.
Absolutamente. Los conejos que han sido manejados suave y positivamente desde pequeños tienden a ser mucho más cómodos con la manipulación en la edad adulta.
En resumen, manejar a tu conejo sin que patee requiere comprender su naturaleza, usar las técnicas correctas de soporte y, sobre todo, invertir tiempo y paciencia en construir una relación de confianza mutua. Al hacerlo, no solo evitarás las patadas, sino que fortalecerás el vínculo con tu adorable compañero.
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